Hablando con diferentes líderes empresariales para indagar sobre cómo están navegando la crisis, nos hemos dado cuenta de la importancia que ha adquirido entre ellos cuidar a sus empleados y hacer todo lo posible para que se sientan motivados, aún cuando no tienen certezas sobre cómo será el futuro.

Hace más de dos meses venimos descubriendo las virtudes y los retos de trabajar en casa: podemos cumplir con nuestras tareas sin necesidad de pasar horas en el transporte público, sin estar corriendo en medio del caos y la contaminación de la ciudad; pero también pasamos el día intentando marcar límites o, al menos, crear armonía entre las tareas del trabajo, la familia y el hogar. Para muchos, ha sido difícil adaptarse a esta nueva dinámica y vivir con el estrés y la incertidumbre que ha generado la crisis. Otros se ajustan un poco mejor pero extrañan el contacto visual, las charlas casuales en un corredor de la oficina, la conexión que genera sentido de comunidad entre colegas y una sensación de estabilidad.

Luis Alberto Botero, presidente de Alianza Team, Nicolás Vásquez, gerente general de Takami y Juanita Barrios, VP de marcas de Edelman Colombia nos cuentan cómo estas empresas han puesto a funcionar la creatividad para conocer mejor las necesidades y preocupaciones de sus empleados y para mantenerlos motivados y en buena salud física, emocional y mental.

Fortalecer vínculos

Desde la primera semana de cuarentena nacional un grupo de empleados de Edelman Colombia se puso de acuerdo para que cada uno sembrara un fríjol y cuidara su planta dándole la luz y el agua necesarias para crecer. El ejercicio, que nos recuerda a una tarea colegial sencilla pero capaz de producir un gran asombro y satisfacción, se ha convertido en parte de la rutina de las mañanas de todos y en un tema de conversación en el chat grupal al que llegan fotos de las plantas que un día formarán un nuevo jardín en la oficina. El equipo también organiza cada dos semanas un happy hour en torno a las cervezas o té helado que envían los líderes a quienes se conectan a la videoconferencia para pasar un rato juntos sin estar centrados en lo laboral.

Estas actividades son valiosas porque entregan algo que extrañamos de la vieja rutina: los espacios que compartimos con nuestros pares más allá de lo estrictamente laboral.

Comunicarse con claridad 

Si algo nos ha enseñado esta crisis es a no apoyarnos en una falsa sensación de certeza y recrear un futuro que, por el momento, no podemos prever con claridad. Frente a esto, muchos líderes han optado por tomar acciones en el día a día y mantener informados a sus empleados sobre el desarrollo de la crisis a nivel mundial y sobre cómo se están adaptando sus compañías para enfrentarla.

Reconocida por su capacidad de generar nuevas iniciativas y por su sólida cultura empresarial, Takami tuvo desde el principio de la cuarentena el reflejo de crear un comité de crisis que, desde entonces, se reúne todos los días a evaluar varios aspectos de su operación dándole a la cultura y el bienestar del personal la misma importancia que tienen lo asuntos financieros y comerciales. “La pandemia nos obliga a ser creativos pues para todos los problemas hay que generar una solución desde cero”, asegura  Nicolás Vásquez, Gerente General de Takami. La claridad de las directrices y mensajes que emite el comité en sus boletines diarios ha traído calma a los empleados en medio de la situación de incertidumbre porque les ha hecho ver que existe una hoja de ruta con las acciones necesarias para reestructurar las operaciones de la compañía, aún sin tener una fecha de reapertura de restaurantes en el horizonte.  

Además de mantener informados a los empleados sobre el rumbo de la empresa y su operación, también puede ser valioso conectarlos con fuentes oficiales sobre la crisis de salud a nivel global y así evitar que reciban información errada que puede generar más ansiedad. Edelman, por ejemplo, organiza reuniones semanales en las que expertos epidemiólogos o miembros de la OMS le cuentan a sus empleados cómo evoluciona la pandemia. También invitan a quienes están saliendo del confinamiento en sus sedes en países europeos a hablarles a sus empleados en latinoamérica sobre cómo ha sido su experiencia de volver a la oficina. Este contacto con equipos de la empresa en diferentes partes del mundo le ha permitido a los locales compartir sus dificultades y recibir un a voz de aliento de quienes han vivido algo similar.

Apoyar a quienes les resulta más difícil trabajar en casa

La dificultad para separar lo laboral de lo personal en la casa ha resultado ser un reto enorme que genera mucha ansiedad, especialmente entre quienes son padres de familia y los empleados más jóvenes. Basándose en una cultura empresarial solidaria y empática, los líderes de Team y Takami han brindado un apoyo especial a estas personas.

En Takami, el horario de trabajo de quienes tienen mayor flexibilidad se acomodó orgánicamente al de aquellos que tienen un margen más estrecho debido a circunstancias de su vida personal como, por ejemplo, tener que trabajar con sus hijos en las tareas enviadas por el colegio o estar a cargo de un familiar enfermo. Por otro lado, los líderes de equipo de Team hacen un seguimiento diario al personal que tienen a cargo para identificar quiénes se sienten abrumados o están teniendo dificultades organizando sus tareas y así entender cuál es la mejor forma de acompañarlos. Además, quienes trabajan en el área comercial han empezado a recibir apoyo de los que tienen cargos administrativos para los cuales se ha  visto disminuida la carga laboral.

Cuidar los equipos

Uno de los primeros reflejos de muchos líderes empresariales frente a la crisis fue asegurarse de cuidar la salud física de sus equipos: Edelman y Team mandaron a casa de sus empleados todos los enseres necesarios para que éstos pudiesen montar un espacio adecuado de trabajo y Takami implementó un estricto protocolo destinado a proteger, tanto a su personal, como a todos los ciudadanos que hacen pedidos por la plataforma Despensa Takami, creada para extender a proveedores su red de solidaridad.

Sin embargo, tras unas semanas se empieza a notar la necesidad de cuidar también la salud mental y el estado emocional de personas que se sienten vulnerables y, en muchas ocasiones, abrumadas por una sensación de incertidumbre. Con el fin de poder ofrecer ayuda inmediata a quienes están sufriendo de estrés o teniendo problemas personales, TEAM cuenta un equipo de 18 psicólogos en los tres países de su operación y con una línea de apoyo que ofrece asistencia las 24 horas, así como cursos de mindfulness y yoga. Edelman, también ofrece estas herramientas a través de una cuenta que creó para todos sus empleados en una plataforma de yoga y mindfulness y Takami conformó un comité de cuidado que está en constante contacto con los diferentes equipos de la organización para tratar individualmente todos los casos de personas que estén en situación de vulnerabilidad. Todas estas acciones responden a que durante la pandemia ha ganado fuerza un interés por entender a los empleados teniendo en cuenta las preocupaciones que enfrentan en el día a día y una necesidad de tomar acción para apoyarlos en el manejo de esas dificultades cotidianas. Al sentirse parte de un equipo solidario, al saber que otros están velando por su estabilidad y buena salud, las personas se motivan para hacer lo mismo por los demás y aportar lo mejor de sí a sus tareas. Es un paradigma basado en el cuidado, en la intención de escuchar y entender al otro para que el colectivo esté mejor.